25 Cualidades Esenciales del Profesor de Yoga Terapéutico

Por Joseph Le Page Los profesores de yoga terapéutico de IYT (Integrative Yoga Therapy, por sus siglas en inglés) cultivan veinticinco cualidades que les permiten ejercer efectivamente. Estas cualidades son relevantes a todos los profesores

Por Joseph Le Page

Los profesores de yoga terapéutico de IYT (Integrative Yoga Therapy, por sus siglas en inglés) cultivan veinticinco cualidades que les permiten ejercer efectivamente. Estas cualidades son relevantes a todos los profesores del Yoga terapéutico, sin importar la tradición con la que han entrenado, y tienen un impacto directo en estudiantes y clientes privados que han elegido la Yoga terapia como parte de su programa de bienestar.

  1. Servicio desinteresado: sevā.

El profesor de yoga terapéutico recibe compensación justa por sus servicios, pero también mantiene una actitud de servicio desinteresado, un sentido de una visión mayor a su propio subsistir personal.

  1. Arraigo/ estabilidad: dṛḍha bhūmiḥ.

El profesor de yoga terapéutico cultiva un sentido de arraigamiento y estabilidad en todos los niveles del ser. Esto comienza a nivel del cuerpo físico, donde desarrollan la fuerza y estabilidad para asistir a estudiantes y clientes privados con facilidad durante las poses. Este aterrizaje también es importante a nivel psico-emocional de manera que cualquier desbalance entre clientes privados o estudiantes pueda tratarse desde un punto estable y centrado.

  1. Auto-sanación: svacikitsā.

En todo momento, el profesor de yoga terapéutico debe mantener la habilidad innata de acompañar en la experiencia a todos sus estudiantes hacia la auto sanación. Este proceso comienza con el profesor mismo, que aprende a conectar con la esencia de la sanación dentro de su propio ser, llevando este néctar de sanación a su propia vida y enseñando a sus estudiantes cómo acceder a éste.  

  1. Consciencia Corporal: kāya cetana.

La consciencia es la base del Yoga terapéutico, y la consciencia corporal implica profundizar nuestro entendimiento y sensibilidad a las cinco koshas. Esta consciencia mejorada es en sí misma es terapéutica, y sirve como base para evaluar las necesidades del estudiante y escoger las herramientas y técnicas de Yoga apropiadas para cada uno. 

  1. Presencia Consciente: upasthiti.

La consciencia presente es la habilidad de vivir en el presente. El Yoga terapéutico toma lugar en el momento preciso, y como profesor de yoga terapéutico, está profundamente consciente de todo lo que está ocurriendo dentro de sí mismo, del los alumnos y de los clientes privados, en todos los niveles del ser. 

  1. Escucha Atenta: śravaṇaṃ.

En la clase de yoga terapéutico, el profesor rara vez ofrece consejo u opiniones, sino más bien aprende a escuchar cuidadosa y sensiblemente lo que sus estudiantes o clientes piensan, sienten, o dicen. Nuestra respuesta es afirmar los sentimientos y necesidades, y responder a ellos con los métodos, herramientas y técnicas de Yoga adecuadas y de ser necesario, referir con un profesional. 

  1. Discurso Hábil: vāca kauśalaṃ.

Los individuos en un proceso de sanación son extremadamente sensibles, lo cual es útil en el sentido de que están abiertos a recibir todo aquello que pueda ser útil para su desarrollo. Esto también significa que necesitamos ejercer gran cuidado en nuestra comunicación, y esto usualmente significa hablar lo menos posible y permitir que la mayor parte de la información venga del estudiante. Simplemente repetir sus pensamientos, sentimientos y creencias de manera auténtica y sincera puede ser una forma de sanación profunda.

  1. Paciencia: sahana.

El proceso de sanación se desenvuelve a su propio ritmo y en su propio lugar, y es único para cada individuo. No se puede acelerar la sanación y, al igual que las alas de una mariposa, debe desenvolverse como parte del proceso dentro del cual ocurren naturalmente todas las etapas anteriores de la gestación. El profesor de yoga terapéutico debe permitir que este proceso se desenvuelva a un ritmo correcto, sin apresurarlo para lograr algún resultado que podría ser temporal.

  1. Entusiasmo: utsāha.

El profesor de yoga terapéutico debe amar lo que hace. Hay muchas áreas dentro del Yoga terapéutico y es esencial que este se concentre en un área donde se sienta inspirado, que su trabajo sea importante. Si bien, este debe tener una formación en todas las dimensiones del ser, desde lo estructural a lo energético a lo psico-emocional a lo espiritual, también es importante concentrarse ahí donde yacen nuestras fortalezas y dones, donde uno esté más inspirado, y esto puede evolucionar con el tiempo.

  1. Herramientas y Técnicas: upakaraṇā.

El profesor de yoga terapéutico requiere de una mayor gama de herramientas y técnicas que el maestro de Yoga. Estas técnicas deben tratar todos los niveles del ser, desde problemas estructurales hasta retos y obstáculos psico-espirituales. Por ejemplo, el maestro de Yoga podrá querer expandir su conocimiento para incluir un gran número de posturas de Yoga, mientras que el Yoga terapéutico tendría, más apropiadamente, un entendimiento sólido de todas las poses básicas con una amplia variedad de opciones para modificarlas, incluyendo la pared, props, soportes, posiciones de recuperación, yoga en silla, etc.  

  1. Práctica Personal: sādhanā.

Especialmente en sesiones uno-a-uno, el profesor de yoga terapéutico guiará al estudiante hacia una práctica personal ya que es la única práctica que puede cubrir sus necesidades personales de manera óptima, en términos de usar el Yoga para la salud y la sanación. La mejor manera para que un profesor de yoga terapéutico aprenda cómo desarrollar una práctica óptima para los demás, es desarrollar su propia práctica personal y evaluarla cuidadosamente en cómo ésta cubre sus necesidades a nivel físico, energético, psico-emocional y espiritual.

  1. Estudio del Ser y de Textos: svādhyāya.

La sanación más profunda que el profesor de yoga terapéutico provee es facilitar al estudiante o cliente nuevas formas, más claras, de estar consciente. Esto involucra la habilidad de explorarnos a nosotros mismos en todos los niveles. La única forma en que el profesor de yoga terapéutico puede guiar este proceso de manera auténtica es atravesarlo ellos mismos, observando todas las áreas de dolor, obstrucción o sufrimiento en sus vidas y, lento pero seguro, desenredar y revelar las creencias básicas que las sostienen.

  1. Simplicidad: saralatā.

Ya sea trabajando en grupo o en sesiones individuales, puede haber una tendencia por parte del profesor de yoga terapéutico de incluir tantas técnicas y herramientas como sea posible, obviamente con la intención de crear un bien mayor. Para que el yoga terapéutico sea mucho más efectivo, sin embargo, menos suele ser más, y usar pocas técnicas y herramientas de una forma más plena y auténticamente, tomándose el tiempo de sentir sus efectos y beneficios, es generalmente lo más útil.

  1. Generosidad: dāna.

La generosidad es la apertura de compartir todo nuestro conocimiento, herramientas y técnicas sin aferrarse ni ser posesivo. Obviamente, estas herramientas deben darse en el momento correcto, cuando el estudiante esté preparado, pero el conocimiento del Yoga es universal y pertenece a toda la humanidad para compartirse libremente, no para darse a regañadientes. La generosidad también es una actitud hacia cómo ofrecemos nuestro tiempo a nuestros estudiantes y clientes privados, entendiendo que todo lo que ofrecemos al universo se nos será devuelto en abundancia.

  1. Compasión: karuṇa.

En el Yoga terapéutico, la compasión es ver claramente que todo el mundo ha encontrado sufrimiento a lo largo de su vida. Para algunos, el dolor ha sido más físico, mientras que, para otros, más psico-emocional, y para algunos incluso espiritual. Más que ver al cliente o grupo con el que trabajamos como “enfermos” y nosotros como “sanos”, reconocemos que todos estamos en un camino de sanación y que todos somos iguales en esta travesía y simplemente nos acompañamos.

  1. Consciencia de Testigo: sākṣitvaṃ.

Cuando trabajamos con aquellos que se enfrentan a retos de salud, una gama completa de emociones, sentimientos y sensaciones puede surgir. Estos sentimientos suelen detonar experiencias dentro del profesor de yoga terapéutico. Éste debe estar consciente de estos sentimientos y, al mismo tiempo, no permitir que afecten el trabajo que se está realizando. Para hacer esto, debemos cultivar el arte de atestiguar, permitir que todos los pensamientos, sentimientos y creencias surjan naturalmente sin apegarse a estos demasiado, especialmente mientras trabajamos. Mientras modelamos nuestra habilidad de atestiguar conscientemente, los clientes y estudiantes también cultivarán esta práctica con mayor facilidad.

  1. Ecuanimidad: samatva.

A través de la consciencia del testigo, gradual y naturalmente desarrollamos mayor ecuanimidad. La ecuanimidad es como descansar en las tranquilas profundidades del mar de nuestro ser, sin importar que esté sucediendo en la superficie: sensaciones, pensamientos y emociones. La ecuanimidad nos permite mantenernos calmados y centrados sin importar qué suceda en nuestros grupos, sesiones privadas, o nuestra práctica o carrera. Con ecuanimidad, respondemos de manera inteligente y flexible en el nivel superficial de nuestras vidas, para satisfacer nuestras propias necesidades y aquellas de las personas con las que trabajamos. 

Incluso mientras somos partícipes de todas nuestras actividades diarias, nunca perdemos esa conexión con las profundidades calmas de nuestro ser espiritual.

  1. Integridad: arjava.

Para el profesor de yoga terapéutico, la esencia de la integridad es reconocer tanto nuestras habilidades como nuestras limitaciones. La Yoga en sí es un gran campo de estudio, y cuando se combina con el conocimiento de la salud y el bienestar desde una perspectiva occidental, el campo de la Yoga terapia se vuelve vasto. Es más apropiado pensar que somos profesores de Yogaterapia con un enfoque particular, tal como el cuerpo físico o el cuerpo energético, y lentamente desarrollar habilidades y experiencia con diferentes grupos de enfoque e individuos, de modo que podamos ofrecer un servicio profundo e íntegro.

  1. Visión Integral: pañca kośa darśana.

El profesor de yoga terapéutico necesita mantener una visión completa de la persona en todo momento durante su trabajo, de modo que incluso si están enfocándose en la alineación de la postura, están viendo, sintiendo y respondiendo ante sus estudiantes o cliente a nivel físico, energético, psico-emocional y espiritual. La sinergia de trabajar con todos los niveles al mismo tiempo es lo que hace al Yoga terapéutico una herramienta tan poderosa.

  1. Sensibilidad e Intuición: saṃvedanaśila ca nidhyāna.

El profesor de yoga terapéutico usa una metodología para evaluar las necesidades del estudiante en todos los niveles del ser. El profesor debe, sin embargo, estar abierto para usar sus propios recursos de intuición, sabiendo que son un profundo pozo de conocimiento universal. Esta sabiduría puede surgir como un destello repentino de revelación sobre qué dirección debería tomar una sesión de Yoga terapéutico, y luego puede evaluarse dentro del plan y estructura general para el desenvolvimiento del estudiante.

  1. Creatividad: pratibhā.

El yoga terapéutico en si es un método, un arte y una ciencia, y con cada grupo o individuo que nos encontramos, aprendemos y enseñamos algo de manera completamente nueva y diferente. Esta apertura a nuestra práctica como un campo de posibilidades infinitas nos permite una creatividad tremenda, manteniendo nuestro modo de enseñar fresco, y apoyando nuestro entusiasmo.

  1. Vitalidad: jīvanaśakti.

Todo lo que hacemos en la vida requiere salud y vitalidad, pero cuando ofrecemos apoyo a aquellos con retos de salud, se vuelve más esencial todavía nutrirnos en todos los niveles del ser, manteniendo nuestra propia práctica, recibiendo nuestras propias terapias sanadoras, y apartando un tiempo para jugar y explorar los misterios de la vida. Viviendo con vitalidad, podemos naturalmente apoyar a nuestros estudiantes a mejorar su propio nivel de vitalidad y consciencia.

  1. Gratitud: kṛtajñā.

La gratitud es recibir y aceptar la vida como una enseñanza y una bendición. Es un sentir de que la vida es un regalo, y que cada uno de nosotros tiene un propósito y significado esencial e intrínseco. En el nivel más fundamental, la inhabilidad de aceptar y recibir la vida puede ser una importante causa de enfermedad en todos los niveles del ser. Al abrirnos a la vida, todo se vuelve más manejable, y a través de esto, la sanación ocurre naturalmente. 

  1. Ligereza y Gracia: laghubhāva.

A través de la integración de todas las cualidades de un profesor de yoga terapéutico, gradual y naturalmente nos transformamos y evolucionamos de modo que podemos vivir y trabajar con ligereza y gracia en todas nuestras actividades, incluso aquellas que encontramos más retadoras. Podemos aceptar estos retos con mayor facilidad porque sabemos que no nos sacarán de nuestro equilibrio, y esto nos servirá para cultivar mayor ligereza y gracia. 

  1. Entrega: praṇidhāna.

La entrega es el reconocimiento de que hay una energía e inteligencia al centro de la creación que guía todo, y que es nuestro destino alinearnos con esta esencia e irradiar su energía a todos los que conocemos. Conforme armonizamos con esta energía, podemos comunicársela a nuestros estudiantes y clientes como la esencia misma de la sanación.

© 2013 Joseph Le Page. Yoga Terapia Integradora

*Traducido por Brianda Aranda Riveroll,  revisado y adaptado por Gabriela Elena Morales Estrada

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